Quienes contraten un curso de motivación pensando que el relator irá a motivar a las personas, están tremendamente equivocados. Botarán su plata si la pagan pensando que irán a "darle cuerda a los empleados" para que les dure todo el año.

Antes que todo, nadie puede motivar a otra persona, porque la motivación es un proceso interno, un proceso íntimo de cada uno, pensar lo contrario significaría creer que cada uno de nosotros tendría una cuerda y al igual que los juguetes, necesitaríamos que "alguien" la gire para comenzar a movernos, eso significaría que siempre dependeríamos de otros para hacer
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